sábado, 27 de agosto de 2016

INFECTADO



Valoro bastante mi energía, mi alegría como para dejármela robar.

Me protejo de carroñeros y animales que aparentemente son dóciles pero que en poco tiempo pueden devorar y absorber toda la energía dejándome en los huesos.

Cuidado también con las ideas, pensamientos, emociones y frasecillas que vuelan ligeras por el aire. Como te alcance o se te pegue por casualidad, puede ser mortal. Un picotazo de la muerte. ¡¡PROTEJETE!!
Anda ligero, no te quedes en un sitio mucho tiempo. Pon límites claros, muy claros. Camina solo. Observa, obsérvate con cuidado, puede que ya estoy infectado y no me veo.

Observa: ¿dónde está mi alegría, frescura, cachondeo, presencia, sensualidad y cariño?
Si no está, ESTOY INFECTADO

No hay comentarios:

Publicar un comentario